sábado, 4 de mayo de 2013

La Isla Santa Catalina, es una pequeña isla colombiana, ubicada en el mar Caribe o mar de las Antillas, que pertenece al Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina y administrativamente al departamento del mismo nombre.1 Se sitúa a unos 72 km al norte de San Andrés y a unos 240 km al este de Nicaragua, en las coordenadas 13°23′18″N 81°22′25″O




Atractivos turísticos
Uno de los principales atractivos de Santa Catalina, son sus hermosas playas: Manchineel Bay, Southwest Bay y Freshwater Bay. Otra de las actividades favoritas de los turistas es el ascenso al "Peak", el punto más alto de las islas, ubicado a 360 metros sobre el nivel del mar, en donde se puede disfrutar de una espectacular vista panorámica de las Islas, del mar multicolor y del extenso arrecife coralino. Los paseos a caballo también son muy populares.

Sus espectaculares estructuras y la riqueza de su fauna y flora marinas atraen la atención de buzos en todo el mundo, quienes llegan a explorar y a maravillarse con las grietas, cuevas e inmensas paredes que conforman el arrecife. El recorrido en lancha alrededor de las isla, es otra de las actividades preferidas de los visitantes, en donde se puede apreciar sorprendentes formaciones geológicas como Cayo Basalto al norte de Santa Catalina, o también, visitar otras hermosas playas que éste lugar ofrece. 

Algo de historia...
Los primeros asentamientos ocurrieron hacia 1629 por puritanos ingleses pero cambiaron de manos frecuentemente durante los siguientes 200 años. Españoles, ingleses y holandeses se disputaron su posesión. También fueron ocupadas y asediadas por piratas sanguinarios, como Mansvelt, Morgan, Louis Aury, quien fue el responsable de el dragado del canal entre las dos islas, hoy en día unidas por el puente flotante: El Puente de los Enamorados. 
El pirata Henry Morgan, hizo de Santa Catalina su base durante sus años más activos de piratería y algunos de sus tesoros, se dice, están enterrados en sus montañas. Algunas ruinas de este agitado período permanecen en el Fuerte Warwick, donde se pueden encontrar varios cañones, bajo los palos de mango y la exuberante vegetación, de Santa Catalina.